Comedia, romance, ópera... y asesinato.
Sinopsis
Un joven mensajero motociclista parisino hace una copia de contrabando ilegal de su cantante de ópera favorita en un concierto en directo. Cuando la cinta es accidentalmente sustituida por una cinta de vigilancia que incrimina a unos famosos gángsteres, dos asesinos psicópatas son enviados a la caza del mensajero.
Crítica
Puntuación del crítico7Película de culto francesa, de esas que en su estreno fue un fracaso total y masacrada por la crítica europea, pero que con el tiempo se ha ido revalorizando. La Diva también fue la película que inauguró en Francia un nuevo movimiento cinematográfico, llamado por algunos el ’cine de neón francés’, donde Beineix y Luc Besson fueron sus máximos exponentes, un cine que huía de estilos ’intelectualoides’ anteriores (nouvelle vague), con historias frías y más importancia a lo visual.
La trama es bastante interesante, aunque a veces puede que desvaríe un poco o que pierda ritmo, y quizás algunos personajes pueden parecer algo extraños, como los dos hombres de la mafia discográfica de Taiwan o la chica vietnamita. A destacar la escena de persecución en el metro de Paris, o todo el desenlace, que parece algo forzado pero no está mal del todo.
Los actores cumplen, sobretodo el siempre impasible Richard Bohringuer, auténtico heroe de la película, aunque algunos no me acaban de convencer, como el joven protagonista. Y atención al personaje de Dominique Pinon, en uno de sus primeros papeles, como gangster asesino al que no le gusta nada de nada, le da un toque gracioso a la película. La excelente música operística y la azulada fotografía también le hace ganar puntos, ambas ganadoras del César de aquel año, junto con el de mejor director novel y sonido.
Bastante buena.
La trama es bastante interesante, aunque a veces puede que desvaríe un poco o que pierda ritmo, y quizás algunos personajes pueden parecer algo extraños, como los dos hombres de la mafia discográfica de Taiwan o la chica vietnamita. A destacar la escena de persecución en el metro de Paris, o todo el desenlace, que parece algo forzado pero no está mal del todo.
Los actores cumplen, sobretodo el siempre impasible Richard Bohringuer, auténtico heroe de la película, aunque algunos no me acaban de convencer, como el joven protagonista. Y atención al personaje de Dominique Pinon, en uno de sus primeros papeles, como gangster asesino al que no le gusta nada de nada, le da un toque gracioso a la película. La excelente música operística y la azulada fotografía también le hace ganar puntos, ambas ganadoras del César de aquel año, junto con el de mejor director novel y sonido.
Bastante buena.
nadsat